Estrés Laboral

EL ESTRÉS EN EL TRABAJO.

Un cuarto de los empleados considera sus trabajos como la causa primera del estrés en sus vidas.

Northwestern National Life

Tres cuartos de los empleados creen que hoy día el trabajador tiene más estrés en el trabajo que una generación atrás.

Princeton Survey Research Associates

Los problemas de la salud están más fuertemente asociados con los problemas en el trabajo que con cualquier otra causa del estrés en la vida—incluso más que los problemas financieros o familiares.

-St. Paul Fire and Marine Innsuance Co.

El estrés en el trabajo se puede definir como las nocivas reacciones físicas y emocionales que ocurren cuando las exigencias del trabajo no igualan las capacidades, los recursos, o las necesidades del trabajador. El estrés en el trabajo puede llevar a la mala salud y hasta el daño tisular.

El concepto del estrés en el trabajo muchas veces se confunde con el desafío, pero estos conceptos no son iguales. El desafío nos vigoriza psicológicamente y físicamente, y nos motiva a aprender habilidades nuevas y a llegar a dominar nuestros trabajos. Cuando nos encontramos con un desafío, nos sentimos relajados y satisfechos. Por tanto, el desafío es un ingrediente importante del trabajo sano y productivo. Probablemente a la importancia del desafío en nuestra vida de trabajo se refieren los que dicen “un poco de estrés es bueno.”

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DEL ESTRÉS EN EL TRABAJO?

Las emociones y las conductas de los trabajadores influyen en su bienestar personal y en el desarrollo de su trabajo. El estrés laboral, según definición de Karasek (1981)[1] “es una variable dependiente del efecto conjunto de las demandas del trabajo y los factores moderadores de las mismas, particularmente la percepción de control o grado de libertad de decisión del trabajador.”

Entre los diversos estresores que padecen los trabajadores se incluyen:

  • Ejecución de tareas de forma repetitiva.
  • Rol ambiguo y conflictivo.
  • Malas relaciones con los jefes, supervisores y compañeros.
  • Expectativas no satisfechas.
  • Sentimientos experimentados en cuanto a su competencia, autonomía, identidad profesional, etc.

Casi todos están de acuerdo que el estrés en el trabajo resulta de la interacción del trabajador y las condiciones de trabajo. Sin embargo, las opiniones difieren sobre la importancia de las características del trabajador frente a la importancia de las condiciones del trabajo como la causa primera del estrés en el trabajo. Estas opiniones distintas son importantes porque sugieren maneras diferentes de prevenir el estrés en el trabajo.

Según una corriente de opinión, las diferencias entre características personales como la personalidad y el estilo de sobrellevar el estrés son más importantes para pronosticar si ciertas condiciones de trabajo resultarán estresantes —es decir que, lo que es estresante para una persona podría no serlo para otra. Esta opinión lleva a estrategias de prevención que concentran en los trabajadores y las maneras de ayudarles a sobrellevar las condiciones exigentes de trabajo.

Aunque no se puede ignorar la importancia de las diferencias de cada uno, la evidencia científica sugiere que ciertas condiciones de trabajo son estresantes para la mayoría de la gente. Pero, como se muestra en el cuadro siguiente, factores individuales (estrategias de afrontamiento, estilo cognitivos.. etc.) pueden intervenir para favorecer o debilitar esta influencia:


(National Institute for Occupational Safety and Health)

¿CUÁLES SON LOS “FACTORES DEL INDIVIDUO”?

En efecto, la “vulnerabilidad al estrés”, tiene mucho que ver con factores psicológicos y biológicos de los sujetos. Por ello, las estrategias de prevención y tratamiento (que veremos en el capítulo siguiente) están basadas en los conocimientos que, desde la Psicología Clínica, se han experimentado con éxito en estas patologías.

La activación conductual está sustentada biológicamente por sistemas diferenciados que parecen alternarse en la regulación del organismo:

  • El Sistema Activador de la Acción (SAA) o de recompensa, dependiente de la actividad nervioso-central del Haz Prosencefálico Medio (MFB)
  • El Sistema de Lucha-Huída, bajo el control de la amígdala.
  • El Sistema Inhibidor de la Acción (SIA) periventricular o de castigo.

1. De acuerdo con esta distinción, la activación conductual puede expresarse a través de comportamientos adaptativos por su eficacia en suprimir estímulos amenazadores. Es por eso que los sujetos neutralizan la amenaza del medio externo recurriendo a estrategias que le permiten controlar el estrés, manteniendo el Sistema Activador de la Acción, que es el que sustenta las conductas consumatorias y los estados emocionales gratificantes. Por ello, se observa en estos sujetos las llamadas conductas sustitutivas, que aparecen como recurso reductor de tensión: mascar chicle (tan habitual en atletas o en sujetos que deben ejecutar altos rendimientos (pilotos, toreros), fumar, beber (en las películas, cuando el protagonista, ante la tensión dice “necesito una copa”), hacer deporte e incluso la actividad por la actividad (ponerse a limpiar el polvo o a ordenar la casa). Contra todo pronóstico, este tipo de conductas tienen un gran valor de supervivencia.

2. En otras ocasiones, esta activación dará lugar a conductas de Lucha-Huída en busca del control de la situación y, por su importancia en el mundo laboral, nos fijaremos un poco más en ellas.

En 1969, dos cardiólogos (no psicólogos ni psiquiatras) californianos, Friedman y Rosenman, observaron en clínica que muchos de sus pacientes con enfermedad coronaria presentaban unos rasgos psicológicos comunes: impaciencia, hostilidad, competitividad, agresividad, alerta permanente, esfuerzos por destacar en todas las actividades que emprenden, apreciación de un alto rango de situaciones amenazantes y un tono de voz alto. Denominaron a este concepto Patrón de conducta Tipo A. Los estudios posteriores han determinado una alta correlación con este estilo de comportamiento y enfermedad cardiovascular.[2]

La conexión mental Patrón A de conducta y ejecutivo de empresa es rápida!. Sin embargo, aunque con mayor frecuencia, no se da solamente en este tipo de trabajo.

Estos sujetos perciben su entorno como opuesto a sus objetivos y amenazador de su autoestima y necesitan afirmarse permanentemente a través de logros personales para alcanzar la cognición de control. Pero, en realidad tal cognición es fugaz puesto que, en el mundo laboral, abundan las dificultades y la competencia y, además experimenta una constante urgencia de tiempo que le hace intolerable el reposo y la inactividad. En consecuencia, la percepción de amenazas es continua, eligen la acción como estrategia, su tendencia a la dominación, su inclinación a competir y su demostrada agresividad, les induce a un permanente estado de lucha.

Como además, este estilo de vida está refrendado por valores sociales tradicionales considerados como deseables (competitividad, agresividad, ser el primero…) es muy difícil de modificar.

Los estudios confirman que en los sujetos con Patrón de conducta Tipo A hay mayor incidencia de enfermedad coronaria, accidentes, homicidios, suicidios, cefaleas y molestias somáticas, mayor consumo de cigarrillos, infecciones respiratorias.

Sin embargo, aunque pueda resultar “fácil” a primera vista detectar un Patrón A de conducta, no nos debemos fiar. Existen personas con un alto grado de “dureza” (Hardiness), que aparece por primera vez en la literatura científica en 1972, en relación a la idea de protección frente a los estresores.

Son Kobasa y Maddi (1981)[3] los autores que desarrollan el concepto, a través del estudio de aquellas personas que ante hechos vitales negativos parecían tener unas características de personalidad que les protegían. Así, se ha establecido que las personas resistentes tienen un gran sentido del compromiso, una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos y están más abiertos a los cambios en la vida, a la vez que tienden a interpretar las experiencias estresantes y dolorosas como una parte más de la existencia, En general, se considera que es un constructo multifactorial con tres componentes principales: compromiso, control y reto.

3. Por último, la Inhibición Conductual sería la otra alternativa posible en respuesta paradójica a la activación biológica general.

En el primer caso, la apreciación de la situación y la evaluación de los propios recursos se resuelve en conductas consumatorias. En el segundo caso, las conductas de lucha no llegan a ser consumatorias, como hemos visto en el Patrón A de conducta., sino que se mantienen como resistencia, situando al organismo al borde de la claudicación.

Es este estado de claudicación lo que se conoce como inhibición conductual, pero entendida no como inmovilidad absoluta, sino como efecto aparente de un estado de máxima activación resultado de la indefensión[4] que el sujeto hace de su entorno y de sus posibilidades de adaptarse a él. Es decir, su activación nervioso-central y neuroendocrina, su inhibición inmunológica, estados emocionales displacenteros y expectativas desesperanzadoras, repercuten negativamente en el organismo en forma de úlceras, ansiedad, depresión, desorganización de los aprendizajes y vulnerabilidad a contraer infecciones e incluso conducir a la muerte.

En el caso de que el sujeto no pueda huir del medio como último recurso, tiene la opción de emplear estrategias de afrontamiento distintas de las conductuales, con lo que puede reducir activación a través de mecanismos primarios, como la habituación, o mediante defensas psicológicas para reestructurar internamente los efectos del entorno objetivo

EL ESTRÉS EN EL TRABAJO Y LA SALUD

El estrés hace que el cerebro se ponga en guardia. La reacción del cerebro es preparar el cuerpo para la acción defensiva. El sistema nervioso se despierta y las hormonas se liberan para avivar los sentidos, acelerar el pulso, profundizar la respiración, y tensar los músculos. Esta respuesta es importante porque nos ayuda a defendernos contra situaciones amenazantes. La respuesta se programa biológicamente. Todos reaccionan más o menos de la misma manera—no importa si la situación sea en casa o en el trabajo.

Los episodios de estrés que duran poco o son infrecuentes representan poco riesgo. Pero cuando las situaciones estresantes continúan no resueltas, el organismo permanece en constante activación, lo que aumenta la tasa de desgaste de los sistemas biológicos. En última instancia, aparece la fatiga o el daño, y la habilidad del cuerpo de arreglarse y defenderse se puede comprometer seriamente. Como resultado, aumenta el riesgo de herida o de enfermedad.

Estas señales tempranas del estrés por el trabajo usualmente son fáciles de reconocer. Pero los efectos del estrés por el trabajo en las enfermedades crónicas son más difíciles de ver porque las enfermedades crónicas necesitan mucho tiempo para desarrollarse y pueden estar influenciadas por muchos factores aparte del estrés. Sin embargo, se está acumulando evidencia experimental que sugiere que el estrés tiene un papel importante en varios tipos de problemas crónicos de la salud—particularmente la enfermedad cardiovascular, las afecciones musculoesqueléticas, y los trastornos psicológicos

EL ESTRÉS, LA SALUD, Y LA PRODUCTIVIDAD

Algunas empresas suponen que las condiciones estresantes de trabajo son un mal necesario —que las compañías deben aumentar la presión a los trabajadores y prescindir de las preocupaciones de salud para seguir siendo productivas y lucrativas en la economía de hoy. Pero las conclusiones de investigación cuestionan esta opinión. Los estudios muestran que las condiciones estresantes de trabajo están asociadas con el absentismo, las bajas laborales y un incremento de intenciones de dimisión; todo de lo cual tiene un efecto negativo en la estabilidad y viabilidad de la empresa

Los estudios recientes de las organizaciones denominadas sanas sugieren que las políticas beneficiando la salud del trabajador también son rentables para la empresa Una organización sana se define como una que tiene tasas bajas de enfermedad, lesiones y invalidez en su personal, así como baja tasa de absentismo, impuntualidad y buen clima laboral y al mismo tiempo es competitiva en el mercado.

Las investigaciones han identificado unas características organizativas asociadas con el trabajo sano de bajo estrés y con niveles altos de productividad. Unos ejemplos de estas características incluyen los siguientes:

  • El reconocimiento de empleados por su buen rendimiento en el trabajo.
  • Oportunidades para el fomento de la carrera.
  • Una cultura de organización que valora al trabajador individual.
  • Acciones de la dirección que concuerdan con los valores organizativos.

Por tanto, la intervención en la empresa para lograr la reducción o eliminación del estrés, debería contemplar tres niveles:

1. Intervenciones centradas en la reducción de estresores laborales (individuales, organizacionales y la interacción de ambos)
2. Intervención sobre el nivel de estrés evaluado por el individuo y los demás.
3. Intervención sobre las consecuencias del estrés (psicológicas, fisiológicas y conductuales.

Conviene no olvidar que el estrés laboral no se origina siempre en factores externos, u organizacionales, sino que puede desencadenarse, como hemos visto, a partir de las características personales. En este sentido, toma fuerza el rigor que debemos poner en la gestión de los procesos de selección y de asignación de puestos, para tratar de lograr un adecuado ajuste persona-puesto, ya que un elevado nivel de estrés está determinado por la inadecuación de las características de la persona y la tarea que desempeña.

Seguir leyendo El Control del Estrés

[1] Karasek, R.A. (1981): En “Working Life”. B. Gardell y C. Johansson. John Viley and Sons.
[2] Quién suscribe, en su periodo de Postgrado en el Departamento de Psicología Médica, atendió a un paciente post-infartado que tenía cita con nosotros a las 17’00. A las 15’30, entró en el despacho preguntando si estaríamos a esa hora, que necesitaba estar seguro. Su mujer iba tras él intentando convencerle de que le atenderían. Ese paciente estaba ingresado en la Unidad Coronaria y subió a la cuarta planta para preguntar!
[3] “Hardiness and Health. A prospective study, en Journal of Personality and Social Psychology, 42, 168-177
[4] Martin E. P. Seligman. “Indefensión” Ed. Debate. Madrid, 1981

One Response to “Estrés Laboral”

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  1. Miguel says:

    -La capacitación la imparte el Sr. Miguel Córdoba L. Maestro de ballet clásico-bailarín argentino (Teatro Colon) -

    YPG Wellness…??

    Novedoso programa especialmente diseñado para potenciar el bienestar de las personas y mejorar la productividad dentro de la empresa.
    Las herramientas que se les entrega a los trabajadores sirven para que las personas puedan estar más sanas y manejar correctamente el estrés y las relaciones interpersonales. La unión de estas tres disciplinas Yoga-Pilates-Gimnasia, Conforma un programa de altísima calidad y eficiencia denominado
    YPG Wellness.

    http://www.miguelcordoba333.blogspot.com
    http://www.mc-vida-sana.blogspot.com

    98626645
    mccontacto@hotmail.com

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